IMG-20151110-WA0010Hace un tiempo ya, en mi inquietud por aprender cosas nuevas, me puse a buscar algo que me motivase, algo que me llamase la atención para dedicarle mi tiempo.
Y buscando, buscando, descubrí que existía una profesión (perito calígrafo se llama) que me pareció un tanto curiosa. Descubro que consiste en determinar quién es el autor de un escrito anónimo y además son capaces de saber si una firma es falsificada o no. ¡Ostras! ¿y cómo van a saber eso? ¿solamente mirando la letra y las rayas de una firma? Parecía algo mágico.
Me decidí a pedir información, tampoco tenía nada que perder.
Mª Teresa me explicó en qué consistía el curso, me aclaró conceptos equivocados y me estuvo hablando acerca de la profesión. Salí de allí maravillada; lo tenía clarísimo, tenía que aprender esa profesión. Y es que Maite me transmitió tanto entusiasmo, tantas ganas, tanto amor por su profesión, que yo ya sólo quería conocer ese mundo.
Menos mal que lo hice. El curso fue interesantísimo porque además cada caso que ves es único y apasionante. Se convierte en un reto a nivel personal y profesional. Aprendí cosas que jamás hubiera apreciado por mí misma, aprendí a “mirar con otros ojos” y a “ver lo que no se ve”.
Al final resultó que tenía razón: es un mundo mágico que cuando entras te atrapa.