Cuadro de plumaY te giras lentamente, con movimientos calculados: tres segundos para llegar y tres más para contestar.  Tu cabeza ha procesado mil evasivas y argumentos:

…”Lo siento, no vine” te vio, seguro.  “No los he traído” esperará a mañana. “Tengo que pasarlos a limpio” ahora seguro que espera. ”Los tiene Fulano” muy bien, entonces está ante alguien que los deja.  “Están fatal, no me enteré de nada” no importará, peor es nada.  Y ¿por qué no se molesta y viene a clase?  Claro, porque ya vengo yo; si no se los hubiera dejado antes…

Se acabó tu tiempo.  Ya no puedes pensar más.  Le miras fijamente a los ojos, cabeceas tristemente y con gesto de solidario frustrado dices: “¡Cómo lo siento!… se los ha comido mi perro.  Pero espera un poco, le estoy enseñando informática

Ahora que piense él.  Tal vez sospeche que no le has dicho la verdad.

Si supiera el valor de unos apuntes no los pediría.  Los tomaría él.

Los apuntes no son un texto escrito que corresponde fielmente al esquema de conocimientos que el profesor pretende transmitir.  No es “lo que se da en clase” o “lo que va al examen”.  No, eso es un dictado que, tal cual piensa tu compañero, da igual cogerlos que copiarlos.

Lo importante es que son tus apuntes.  Es el extracto de contenidos que la mente ha seleccionado a medida que ha ido comprendiendo.  Es un diálogo entre lo que se escucha y lo que se escribe.  La parte abstraída de un todo, el esquema básico para dirigir el estudio, tu guión de investigación, el soporte de tus conocimientos.

Esto, lo escuchado, comprendido, procesado y plasmado en el papel, tu mente ya lo ha incorporado y después lo reconocerá con la imagen gráfica que tu mano le dio.  Ya existe una relación personal e intransferible que supone el mayor aliado a la hora de estudiar.

Pero todo esto puede quedarse en utópica teoría si el juego no es a tres: el profesor debe saber “dar” los apuntes, éstos han de ser correctos y tú debes saber “cogerlos”.  Si se dicta, lee o recita no habrá interacción; te desconcentrarás, copiarás y después otro también copiará y aquí nadie piensa.

Mª Teresa García Navarrete
Directora del Instituto de Estudios Psicografológicos
y de AUDES Formación IDAUMA