Fragmento abstraído del tema: EL ARREGLO PERSONAL
EL MEDIO MÁS RÁPIDO PARA CREAR OPINIÓN: EL ATUENDO
Si lo que “llevamos puesto” destaca sobre la personalidad se produce un efecto inmediato.
¿Positivo o negativo?
Dependerá de la concordancia de criterios entre el emisor y el receptor de la imagen, es decir, si comparten “gustos”.
Por tanto: como no podemos presuponer la opinión del “cliente, examinador, auditorio, entrevistador, etc...” adecuaremos nuestro atuendo para ofrecer una imagen personalizada e individual pero “comodín” para agradar a la diversidad.
¿Cómo?
Buscando fórmulas que a nadie desagraden.
Las sensaciones que nuestra imagen pueda producir son derivadas, de forma inconsciente, al criterio general de nuestra actuación, por lo que:
- Causar una buena impresión crea tolerancia, simpatía, complicidad, identificación.... acercamiento.
- Causar una mala impresión crea reticencias, antipatía, dudas, despectividad.... alejamiento.
- Causar una “gran impresión” desvía la atención de lo esencial, o lo que es peor, desmerecerlo.
- No causar ninguna impresión, es decir, pasar desapercibido cuando debemos ser protagonistas, es transmitir mediocridad. Ser “uno más” no ayuda.
Y todo en un plano no perceptible por la razón.

SUGERENCIAS:
1.- Adecuar el atuendo a:
- El espacio físico del encuentro.
- La actuación física que se requiera.
- El estatus o condición del auditorio.
- El “producto” que se pretende “vender”.
- ...
Siempre sin olvidar la propia personalidad.
2.- Evitar todo aquello que pueda suscitar opiniones extremas en uno u otro sentido:
- Estridencias, atuendos o abalorios llamativos.
- Símbolos o emblemas políticos, deportivos, religiosos, etc…
- Colores ácidos o excitantes, así como combinaciones extrañas.
- Faldas excesivamente cortas o largas.
- Signos vanguardistas no aceptados por la mayoría: tintes extraños, pendientes en hombres, maquillajes inadecuados, tatuajes, piercing, últimas tendencias en moda (americanas de 4 botones, camisas fuera del pantalón, " vestidos guante ", etc…)
- Signos obsoletos, no acordes con una imagen renovada y actual: excesiva formalidad, pañuelo en el bolsillo, pajarita, etc…
- ...
3.- Propiciar una imagen agradable para una mayoría, pulcra, con colores cálidos, estilo actualizado pero sobrio y discreto.
El “cliente, examinador,...” no debe recordar al “proveedor, alumno,...” por lo que llevaba puesto, sino por la calidad, imagen y valor del “artículo” que pretende representar.
No olvidar que el arreglo personal es un instrumento más para obtener aquello que pretendemos y que puede potenciar nuestras cualidades o eclipsarlas.
Mª Teresa García Navarrete
Directora del Instituto
de
Estudios Psicografológicos
y del Instituto IDAUMA